miércoles, 30 de noviembre de 2011

A dieta


"Cuando decides ponerte a dieta, el mundo se confabula en contra tuya. Comprobado.
Enciendes el televisor, y si es verano, todo son helados, si es invierno, turrones y polvorones. Vas a la compra, y toooodo son cosas ricas (no es que tú solamente te fijes en las cosas ricas, qué va...), ya saben, no hablo de pechuga, espinacas, o merluza, no, no, ustedes ya me entienden. Estás en la ducha, y el gel con aroma a miel en realidad lo que te está diciendo es "Häagen Daz de caramelo y galleta" (ai, ai, ai...). El ambientador del coche se presenta en forma de copa de fresa con natas. Ves una peli y de todos tus sentidos, el único que funciona es el olfato, y por cierto, funciona fatal, porque huele palomitas donde no las hay. Pero el colmo de los colmos es él, él y su puñetero aftershave. Ni que no comiera en semanas, oye. Y es que me entra un hambre..."

Vaya, estoy empezando a creer que no es el mundo el que está en contra mía...

domingo, 27 de noviembre de 2011

Saturday Night Fever



La noche prometía ser una más. Las chicas y yo salimos por donde siempre con la idea de unas cuantas birras y ponernos al día. En mis planes no entraba para nada Don Indeciso, pero claro, él entró igualmente. Me abordó en la barra con mi segundo tercio que iba en camino de ser el tercero y terminó siendo el quinto. Lo sé, a mí tampoco me salen las cuentas, pero es algo que ya viene siendo típico cuando se trata de él. Cuando estamos juntos el resto del mundo no existe. Tiene ese poder sobre mí, y me gustaría pensar que yo lo tengo sobre él. Me olvidé de mis amigas, abandonadas en la mesa, me olvidé de "no pasarse con la bebida", incluso me olvidé de que estaba enfadada con él. Empezamos con los temas de costumbre, con el flirteo encubierto de costumbre, y terminamos... donde ya viene siendo costumbre también. Sus sábanas empiezan a serme más familiares que las mías propias, y esto tampoco me lo explico. Y lo peor de todo, es que estoy empezando a fumar otra vez.

sábado, 26 de noviembre de 2011

"Disculpen mi ausencia, he estado muy ocupada últimamente decidiendo qué entrega por fascículos coleccionar, el color de las paredes, y el nombre de mi nueva mascota.
Aún estoy con estas. Se me encoge el corazón de tener que elegir entre la colección de miniaturas de coches clásicos y la vajilla de porcelana; entre Missi y Renata, entre verde pistacho y berenjena.
Qué estrés!"

martes, 8 de noviembre de 2011

Así siguió

El ambiente a viejo de las calles era parte de su encanto. Parecía que allá el tiempo no pasara, que las gentes no necesitaran cambiar las costumbres que antes habían tenido sus padres, incluso sus abuelos. Las puertas de las casas siempre abiertas de par en par, allí no existía el miedo, todos se conocían, todos sabían quién eras y qué hacías. Y si eras un extraño, te bombardeaban a preguntas hasta que dejabas de serlo. Eso es lo que me gustaba de aquel lugar, aquel micromundo dentro de la inmensa civilización que no se paraba a respirar. Era una burbuja de cotidianidad, de risas continuas y saludos sinceros. Era mí burbuja.


domingo, 6 de noviembre de 2011

Pot ocórrer? Em preguntava constantment. Pot arribar a sentir-se complicitat amb una persona abans inclús de conèixer-la? Perquè és exactament el que m'estava ocorrent amb ella.

Una complicitat que mai havia sentit, que inclús donava por...

Una noia normal i corrent, sense cap atribut que fés que en un primer moment em fixés en ella. Però ací la tens, la peça que no sabia que em faltava. Encaixàvem a la perfecció, em comprenia fins a límits que ni jo mateix comprenia. Em feia sentir lliure.