jueves, 29 de septiembre de 2011

La gente quiere enamorarse en Septiembre

Se respira en el aire, ¿tú no lo notas?
Es... no se puede describir, pero lo notas, ¿verdad?
¿Verdad que es así como dulce?
Será que es Septiembre, ¿sabes? noto que la gente quiere enamorarse en Septiembre.

domingo, 25 de septiembre de 2011

Seients compartits.




Idas y vueltas.
Porque no solamente el destino es bonito.
Puede que, sin darte cuenta, sea al camino el que te sorprenda...

sábado, 24 de septiembre de 2011

¿No te han dicho nunca que los chicos hacen rabiar a las chicas que les gustan?

- Pero, ¿Cómo cabe tan mal humor junto en un cuerpo tan pequeño?
- No sé, seguramente me lo metieron a presión cuando nací. - Replicó Alice.
Él sonrió sin disimulo.
- La ironía no es mala, ni el sarcasmo, ni estar continuamente de mala cara. Yo creo que eres demasiado inteligente para tu propio bien. Te aburres, y por eso siempre estás enfadada.
- Vaya, ahora me psicoanalizas. - exclamó - ¿Y qué le debo, doctor?
Ahora Jack si que no pudo evitar reírse. - Oye, oye, te lo decía como un cumplido, no hace faltar ser siempre tan borde, princesa. Es verdad cuando te digo que me tienes intrigado, es más, añadiría que me tienes cautivado.
Alice dudó. Todavía con el cejo fruncido no pudo evitar preguntar...
- Entonces, ¿por qué siempre estás metiéndote conmigo, con todo lo que hago y cómo lo hago?
La pregunta le pilló por sorpresa, no tanto las palabras sino el tono de su voz teñido de pena. Desvió la mirada un segundo, pero enseguida se volvió hacia ella, clavándole la mirada directamente a los ojos. La sobrecogió lo que aquellos ojos le transmitían: intensidad, fuerza, amor.
- ¿No te han dicho nunca - respondió acercándose más a ella - que los chicos malos hacen rabiar a las chicas porque les gustan? Es algo que no podemos evitar, princesa, nos viene de fábrica.


jueves, 22 de septiembre de 2011

Prólogo.




Las historias casi nunca empiezan a contarse por su final, normalmente, porque saber exactamente cuál es ése final es imposible. Si en la vida real fuese tan sencillo como el "y comieron perdices", seamos honestos, todo sería muy aburrido.
En cambio el principio de todo es bien conocido porque siempre es el mismo: cuando ocurre algo que cambia nuestra monótona existencia.
Y si todo esto está tan claro, ¿cómo es que mi historia empieza justo a mitad? Créanme, no es por llevar la contraria.