- Sólo has visto la punta del iceberg neurótico. Estoy chiflada.
- ¿Y qué más?
- Soy egocéntrica.
- ¿Qué más?
- Vanidosa.
- ¿Qué más?
- Hermosa, eso es algo bueno.
- ¿Qué más?
- A lo mejor también soy incapaz de dejarme querer.
- Pues tendremos que arreglarlo.
- ¿Tienes idea de dónde te vas a meter?... Tengo miedo de confiar.
- Pues trabajaremos en eso también.
Y que levante la mano quien no se sienta identificada con ella!
miércoles, 28 de diciembre de 2011
domingo, 25 de diciembre de 2011
sábado, 24 de diciembre de 2011
Traducción nivel básico
- Sabes que nunca haría nada que pudiera hacerte daño, ¿no?
- ¿De verdad? Porque eso suena como si fueras a hacérmelo...
- ¿De verdad? Porque eso suena como si fueras a hacérmelo...
martes, 20 de diciembre de 2011
Locura transitoria?
He hecho una lista de mis estados anímicos en esta última semana.
- Desquiciada a periodos combinados con apatía total.
- Empanamiento supremo seguido de hiperactividad incontrolable.
- FURIOSA, sí, en mayúsculas.
- Y enfadada. Mucho, mucho enfado.
- Triste, también mucho. De repente igual estaba llorando que riendo a carcajadas, lo cual, claro está, ha sido motivo de confusión tanto mía como de los que me aguantan día tras día.
- Esto me lleva a... sí, también he estado confusa. Bastante.
Si lo mezclamos todo... el resultado ha sido una montaña rusa con giros mortales para mi estómago. El pobre ha sido el principal afectado del mal funcionamiento de mi cabeza. Me falta ver a bebés bailando para que me decida al fin a hacer una visitilla al psiquiatra.
Pd. La paranoia de los gorros ha evolucionado de nivel. Ahora me entran ataques psicóticos (que a veces puedo controlar, pero en su mayoría no) que tienen como resultado una fantasía (por desgracia, solo fantasía) de mi mano sujetando unas tijeras bien afiladas dispuestas a acuchillar a cualquiera que se presente (in)voluntario.
jueves, 15 de diciembre de 2011
Sufro de paranoia crónica desde hace una semana.
Cada vez que voy andando por la calle y veo a un chico con gorro las pulsaciones se me disparan, el estómago me da un vuelco y me cuesta un minuto entero volver a serenarme. Está empezando a ser un acto-reflejo odioso.
Una pena haberles cogido manía a los pobres gorros, ellos no tienen la culpa...
martes, 13 de diciembre de 2011
Esas fechas.

Hoy me ha cogido la llorera en el bus. Nunca me había pasado, bueno, miento, alguna lagrimilla concreta sí, pero no un ataque sin venir a cuento. Eso lo prefiero en la intimidad de mis sábanas, que el cojín siempre sabe darme buenos consejos. He llegado a la conclusión de que el motivo es porque llega Navidad. Me pone triste de narices y ni siquiera sé el porqué.
jueves, 1 de diciembre de 2011
Hoy, a santo de qué, me has venido a la cabeza. Tú, y aquella tarde en Berlín, ¿recuerdas?
Mi locura de ponerme a hacer volteretas en medio del parque, con todo mojado que estaba del chaparrón que nos acababa de caer encima... Y El policía aquel con su bigote y su cara de malas uvas; mi "Sorry, I only speak a little english"; tu enfado... "Que si me han de meter en una cárcel alemana, al menos que sea por ir colocado, joder! no por hacer volteretas en un monumento a la nación!". Aguafiestas... Y lo que te hice reír después, qué? No puedes quejarte y lo sabes, que conmigo tienes diversión para rato, que siempre dices que me tienes calada, pero siempre acabo sacándote de tus casillas. Anda dime si eres tan listo, qué va a ser lo próximo que se me ocurra.

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