miércoles, 27 de marzo de 2013

Y se acabó.

Y de repente, te das cuenta.
Se acabó.
Cuatro años de tu vida. Una etapa entera.
El paso de la inmadurez a la edad adulta.
En definitiva, una cabronada. 

Se acabó.
No hay excusas.
Debes enfrentarte al mundo.
Estás CAGADA asustada.
No quieres.
Y echas de menos tu patio del colegio, jugar al sambori. Hacer el pino.

Pero no. Nunca se vuelve atrás.
La rueda solo gira hacia delante.
Y te ves sola. Perdida. Sin una dirección.
¿Qué hago?

Te preguntas por todo lo que no has vivido, por las experiencias que has dejado pasar, por la gente a la que no vas a volver a ver. Por todas esas cosas que pensaste "hay tiempo". Y el tiempo pasó. Cuatro años como un segundo.
Respira. Relaja.
Uno. Dos. Tres. Cuatro. Cinco. Seis.
Respiras. Respiras.
Ya está.



- Un billete por favor. Para Barcelona, el lunes.
- ¿Ida y vuelta?
- No, solo ida.


No hay comentarios: